La Bodega 2019-03-22T17:31:55+00:00

LA BODEGA

El diseño de la bodega permite aprovechar los recursos naturales que tenemos a nuestro alcance. La bodega está totalmente integrada en el paisaje y consta de 1500 m2 distribuidos en tres plantas, dos de las cuales están enterradas a más de 7 m. de profundidad. De esta forma, se usa la gravedad para cada uno de los pasos de la vinificación y se mantiene la temperatura y humedad de forma natural. Envejecemos nuestros vinos en la sala de barricas ubicada a siete metros bajo el nivel del suelo.

FILOSOFIA

La altura, el suelo y la orientación de cada una de nuestras parcelas confieren a cada uno de nuestros vinos una identidad propia. Nuestra filosofía consiste en conseguir que los vinos expresen la autenticidad, tipicidad y esencia del pueblo de Porrera, siendo totalmente respetuosos con el medio ambiente.

La altura de nuestras parcelas proporciona a los viñedos una buena ventilación. Su situación aislada de otras parcelas no ecológicas hace más eficiente la práctica de la agricultura ecológica.
De la mano de la naturaleza, respetamos la proliferación de insectos que son beneficiosos para el mantenimiento de un ecosistema equilibrado, como las crisopas, insecto depredador beneficioso para evitar plagas para la vid (mostramos un huevo de crisopas en la fotografía).
En el proceso de fermentación sólo utilizamos levaduras autóctonas, que proporcionan personalidad propia a los vinos.
La agricultura biodinámica va más allá de la agricultura ecológica. Su objetivo es producir alimentos de calidad respetando el reino animal y vegetal.

Los trabajos de campo están relacionados con las fases de la luna. Así, por ejemplo, tres días antes de la luna llena aplicamos compuestos naturales antifúngicos, como cola de caballo, ya que la probabilidad de desarrollar enfermedades fúngicas en la viña aumenta  en esta fase lunar.

El preparado de boñiga de vaca es un potente proporciona vida al suelo. Favorece la actividad microbiana y estimula el crecimiento de las raíces, aspecto crucial para que nuestras viñas puedan ir en busca del agua entre los estratos de la pizarra. También lo enriquecemos con un compuesto elaborado a base de boñiga de vaca, paja, manzanilla, ortiga, roble y valeriana.
Preparado de sílice: se aplica en la parte aérea, favorece el vigor vegetativo y atenúa el desarrollo de enfermedades fúngicas. Preparados de azufre y cobre junto con tisanas de ortiga, cola de caballo y manzanilla.
La importancia de las fases de la luna: Las fases de la luna determinan en qué momento se debe aplicar cada tratamiento:
– En luna nueva el flujo de la savia baja y se concentra en la raíz
– En cuarto creciente el flujo de la savia comienza a ascender y se concentra en los tallos y las ramas
– En luna llena el flujo de la savia sube y se concentra en las hojas, frutas y flores
– En cuarto menguante el flujo de la savia comienza a bajar, se concentra en los tallos y las ramas